TATEMAE
La empresa instruye al personal para organizarse en grupos con el objetivo de formar los famosos «CÍRCULOS DE CONTROL DE CALIDAD». Como es por todos conocido, se busca con esta herramienta de gestión detectar problemas que escapan a la percepción de la alta gerencia mediante la participación del personal de planta, que es el que conoce de primera mano el funcionamiento de la parte productiva con todos sus problemas y oportunidades.
HONNE
El líder del «círculo» anima a los demás miembros del grupo a expresar sus ideas sobre las mejoras que podrían tener lugar en el puesto de trabajo de cada uno, pero al no estar acostumbrados precisamente a esto, a expresarse, y menos aún si es sobre alguna cosa que podría pasar de ser un inconveniente o traba, a tener algún atisbo de queja o reclamo hacia alguien en particular, pues la reunión se torna lenta y pesada, con larguísimos silencios y cabezas inclinadas. Siempre hay uno o dos que duermen y no se les suele despertar ya que es considerado como un buen trabajador aquel que debido a su esfuerzo extremo está tan agotado que se duerme apenas toma asiento. La mayoría solo asiente con la cabeza o responde con algunos monosílabos mientras el líder de grupo intenta llenar sus papeles con las respuestas que él mismo se da.
En general, las mejoras que se obtienen con este proceder son cosméticas, innecesarias e inclusive contraproducentes. Aun cuando estos resultados sean pobrísimos en relación al tiempo invertido, esto no es percibido así por la directiva pues al carecer de información veraz no pueden tener una visión real del desperdicio en las líneas, del trabajo redundante, del abuso que es causa de la baja motivación y productividad. En fin, de las oportunidades y ganancias perdidas.
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